EL ESPINILLO

22-02-11 |

Vecinos del departamento Paraná protagonizaron un encuentro de hondo contenido sudamericanista, junto al arroyo Espinillo y en la vieja estación del ferrocarril en La Picada. La reunión embanderada bandas rojas fue el fruto de la confluencia de diversas organizaciones culturales y juntas de gobierno para poner de relieve fechas históricas un tanto marginadas en los libros más conocidos.

En la vecindad no hay antecedentes de un recuerdo tan hondo y popular sobre hechos ocurridos hace dos siglos que parecen recuperar su vigencia gracias a la actitud de integrantes de organizaciones culturales de la zona.

La cabalgata de unos cuarenta paisanos, algunos de ellos niñas y niños, con caballos de varios pelajes, dio la nota en la jornada histórica del 26 de febrero. La marcha entre La Picada y el Espinillo, ida y vuelta, fue acompañada por cientos de vecinos y por militantes culturales que hicieron largas distancias para participar de la movida.

Para subrayar: el entusiasmo de los niños al descubrir una placa mármol que estaba envuelta en una bandera federal, con un texto severo redactado por los propios vecinos; los mismos niños plantando un algarrobo y un ceibo, donde mujeres y hombres charrúas y guaraníes realizarían luego una tan antigua como emotiva ceremonia en homenaje a la madre tierra; el aporte de tierra de distintos lugares de la provincia y de la República Oriental del Uruguay, traída en especial para estas ceremonias… Todo generó un ambiente único, de verdadero compromiso con la identidad regional.

Del mismo modo, las palabras del cooperativista Pedro Aguer, presidente de la Junta Americana por los Pueblos Libres, una de las entidades organizadoras de la conmemoración junto a la Asociación Cultural Puente La Picada. Dijo Aguer: “que sepa el mundo que aquí nació una nueva forma de pensar la política, como profesión de fe y como mandato popular. Aquí quedaron abonando no sólo la tierra sino el pensamiento cadáveres de gauchos, negros, indios, que de a pie y a caballo entregaron la vida por la autonomía de las Provincias en oposición al centralismo de la ciudad puerto, cuyo compromiso era con los intereses foráneos contrapuestos a la cultura nacional y popular programada, con reforma agraria incluida, por José Artigas, mucho antes que en ninguna otra parte”.

Hizo referencias al combate, que los organizadores marcan como la cuna de la autonomía entrerriana y del federalismo rioplatense, nada menos, por el triunfo de las armas federales orientales y entrerrianas sobre los invasores unitarios. Pero también apuntó el homenaje al bicentenario de la revolución independentista en estas tierras, con el Grito de Asencio en la Banda Oriental, y la rebelión encabezada por Bartolomé Zapata en Gualeguay.

La coincidencia de esas fechas en febrero permitió el homenaje conjunto. Por eso viajaron personas de Montevideo, Concordia, Gualeguaychú, Gualeguay y Concepción del Uruguay, y trajeron cajas con suelo de lugares históricos para plantar los arbolitos.

Historia y música

Luego de la ceremonia conducida por Mario Alarcón Muñiz, y de varias intervenciones de referentes de la poesía, la música, el medio ambiente, Jorge Méndez recitó unas décimas en homenaje a los orientales, el Dúo Enarmonía entonó la milonga A Don José, coreada por muchos de los asistentes, y en un momento de gran espiritualidad todos los presentes brindaron un minuto de aplauso a los combatientes de ayer que dieron sus vidas en estas lomadas.

Ya de vuelta en la ex estación del Ferrocarril de La Picada, las mujeres y hombres de a caballo terminaron con un breve desfile con el profesor Hernán Rondán Grasso al frente; los profesores Juan Vilar, Elsa Vignola, Mauricio Cataldo, Jorge Villanova y el propio Alarcón Muñiz se refirieron a las fechas, y la Junta Americana pasó un documental sobre el Combate y obsequió banderas con el mapa de las Islas Malvinas, con fuertes consignas anticolonialistas. De inmediato, artistas de la región interpretaron obras del cancionero regional.

La Jornada contó con el auspicio de las Juntas de Gobierno de La Picada y Espinillo.

A la vera de la ruta nacional 18, a 200 metros del arroyo Espinillo, un monolito sencillo y bello muestra hoy un mármol gris con esta inscripción: “Aquí nuestros hermanos alumbraron con su sangre el federalismo libertario y la unidad de los pueblos. Aquí la oligarquía centralista mordió el polvo. Aquí renovamos nuestro compromiso por las grandes causas de Nuestra América”.

Y más abajo: “Combate del Espinillo. 1814 -22 de febrero- 2011. En el mes del Bicentenario de nuestra inconclusa revolución independentista federal. Lanza ayer, hoy camino, Artigas vuelve”.

Para acceder a la placa hay que subir tres escalones rústicos, y a sus lados pueden observarse los dos árboles.

Los vecinos de la zona aseguran que se han hallado lanzas, espuelas, frenos, boleadoras, cerca del Espinillo y a ambos lados de la ruta, y si bien en por allí se dio más de un encontronazo, de nuestras largas guerras fratricidas, adjudican esos objetos al Combate del Espinillo (también llamado Batalla) librado el 22 de febrero de 1814.

Acto por el Combate del Espinillo (1814)

Acto por el Combate en El Espinillo 02/2011