Devolución de bienes por la Guerra con el Paraguay

28-08-11 |

Entre Ríos devolverá bienes culturales al Paraguay

El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, respondió a un reclamo de la Junta Americana por los Pueblos Libres –JAPL- y otras organizaciones, con la decisión de enviar al Paraguay un conjunto de bienes que fueron retenidos en Paraná, cuando la injusta guerra de la Triple Alianza. “El gobierno entrerriano ha sido sensible y estamos muy satisfechos y agradecidos con esta determinación”, dijo el presidente de la JAPL, Pedro Aguer, y afirmóque la devolución de los muebles “será un abrazo al pueblo hermano”.

El subsecretario de Cultura de Entre Ríos, Roberto Romani, anunció que a la brevedad el pueblo paraguayo recibirá un sofá, cinco butacas, dos sillones, una mesa, un escritorio, un espejo, y un armario construidos en Alemania, y que pertenecieran al mariscal Francisco Solano López.

Los muebles fueron incautados cuando la Guerra al Paraguay, y actualmente se encuentran expuestos en el Museo Histórico de Entre Ríos Martiniano Leguizamón. “No se puede avanzar si no vamos curando las heridas del pasado y esta es una forma de hacerlo”, manifestó el funcionario.

Reconoció la “imperiosa necesidad que tenemos los americanos de curar las heridas y soñar con un destino común”, y resaltó que las gestiones para la devolución se están desarrollando desde el gobierno con “el aporte que nos han realizado los integrantes del Instituto de Historia y Museo Militar del Paraguay, Comité Pro Bicentenario del Paraguay, Cámara de Diputados de la Nación (Argentina), Centro de Estudiantes Paraguayos en la Argentina y Junta Americana por los Pueblos Libres, entidades que comparten este histórico compromiso del pueblo argentino con la lucha de reivindicación de aquellos hombres que merecen ser recordados y homenajeados en este rincón de la América Madre”.
El presidente de la JAPL, Pedro Aguer, reconoció la decisión del gobernador Urribarri. “El gobierno entrerriano ha sido sensible y estamos muy satisfechos y agradecidos con esta determinación, es una forma de saldar una deuda histórica. Nosotros creemos que hay unanimidad, entre los entrerrianos, en el sentido de que esos muebles deben ser restituidos y celebramos esta confluencia, estamos seguros que con esta devolución se hará justicia, será un abrazo al pueblo hermano”, insistió Aguer.

Romani, por su parte, fue el encargado de anunciar la esperada decisión. “El gobierno y el pueblo de Entre Ríos reintegrarán estos bienes que fueran ingresados al territorio argentino cuando finalizó la Guerra de la Triple Alianza… como una muestra de amistad con nuestros hermanos paraguayos e interpretando cabalmente el sentimiento de los hijos de esta tierra, que siguen lamentando el rol que desempeñaron los gobiernos de Brasil, Uruguay y Argentina en aquel triste acontecimiento bélico que destrozó gran parte del hermano país y dejó solamente mujeres y niños para encarar los desafíos del futuro”, dijo el funcionario.

Los integrantes del centro de estudios Junta Americana por los Pueblos Libres –JAPL- habían entregado el 27 de diciembre de 2010 una carta al gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, para solicitarle que analizara la forma de restituir al Paraguay un juego de muebles que permanece exhibido en el Museo Histórico Martiniano Leguizamón.

La Carta, firmada por Aguer, Julio Majul y Víctor Sartori, y publicada luego en diversos medios, sugería al gobernador que se divulgara con detalles el origen de esos bienes, “para que sirvan a los fines educativos, considerando la enorme deuda que los Argentinos tenemos con el Paraguay a raíz de la guerra fratricida decidida por poderosos de otros tiempos. Y considerando también la resistencia que opusieron miles de entrerrianos, y vecinos de otras provincias, y que algunos sublevados pagaron su heroísmo con la vida”.

Urribarri respondió finalmente anteayer, a través de Romani, y lo hizo en forma positiva.

El subsecretario de Cultura habló luego de “la enorme frustración de nuestros abuelos federales, cuando contrariando sus principios y sus sueños debieron integrar los contingentes que formaron parte de aquella tragedia”.
Con relación a la marcha del proceso que culminará con la incorporación de estos bienes al Paraguay, el subsecretario de Cultura destacó la inmediata disposición del gobernador Urribarri y del secretario Legal y Técnico de la Gobernación, José Gervasio Laporte, quien “además de llevar adelante el respectivo expediente tomará contacto con autoridades del Ministerio de Educación del Paraguay para trabajar junto al embajador del país vecino en la prosecución de los trámites atinentes”.

Aquí la carta completa…

Paraná, 27 de diciembre de 2010

Sr. Gobernador de Entre Ríos

D. Sergio Urribarri

PRESENTE

De nuestra consideración.

Nos dirigimos a Ud. para preguntarle por el destino que dará a los muebles exhibidos en el Museo Histórico Martiniano Leguizamón, y que fueron retenidos por la aduana de Buenos Aires al gobierno del Paraguay, durante la guerra de la Triple Alianza.

Se trata de un sofá, cinco butacas, dos sillones, una mesa, un escritorio, un espejo, y un armario, todos construidos en Alemania, verdaderas obras de arte, de factura exquisita, y en excelente estado de conservación gracias al muy buen cuidado brindado en esa institución.

Nos permitimos sugerir que se divulgue con detalles el origen de esos bienes, para que sirvan a los fines educativos, considerando la enorme deuda que los Argentinos tenemos con el Paraguay a raíz de la guerra fratricida decidida por poderosos de otros tiempos. Y considerando también la resistencia que opusieron miles de entrerrianos, y vecinos de otras provincias, y que algunos sublevados pagaron su heroísmo con la vida.

Entendemos que esos bienes deben ser restituidos a sus legítimos dueños, con una carta de disculpas dirigida a los paraguayos, en la que expresemos nuestro más sentido repudio a esa guerra de exterminio contra un pueblo soberano que buscaba un desarrollo autónomo y por eso molestaba a las potencias;  nuestro profundo deseo de paz, confraternidad y unidad sudamericana, y nuestro compromiso antiimperialista que no debe ser sólo de palabra y que nos obliga: aquí y ahora.

Sabemos que otras organizaciones de Paraná, de distintas extracciones, se han expresado en un sentido similar.

Sería largo explicar, gobernador, el orgullo que sentimos los entrerrianos por los actos de resistencia de Basualdo y Toledo, de vecinos que se negaron a derramar sangre hermana y debieron soportar la presión del interés imperialista, esclavista, que igualaba en ese momento a los gobiernos de Brasil y Buenos Aires y sus aliados, bajo los designios de la siempre colonialista (como hoy) diplomacia británica.

Está demás enumerar las sobradas pruebas de valor que los entrerrianos habían ofrecido en tantos campos de batalla, en las luchas por la independencia, las autonomías, la república, la dignidad, esos mismos que desde 1815 habían izado la banda roja artiguista que hoy nos interpela. No olvidamos que Paraguay le brindó al libertador Artigas un hogar.

Lo último que podemos aceptar es que convalidemos el saqueo de riquezas culturales y materiales ajenas, como lo hacen nuestros enemigos británicos. Y menos que lo hagamos con propiedades de nuestros hermanos. De hecho, hoy no podríamos rechazar con autoridad la presencia colonialista británica en el Atlántico Sur y repudiar la presencia abusiva de las multinacionales colonialistas en nuestro suelo, si siguiéramos reteniendo estos objetos, que sentimos como símbolos del botín de guerra.

Sería largo explicar las convicciones también de los intelectuales de nuestra región que, por oponerse con firmeza a aquella invasión, por condenar ese atropello desde sus plumas con enormes riesgos y más razones, fueron caratulados de “yerbócratas” y “paraguayistas”, tratados como traidores a la patria y luego sepultados por la historia oficial porteñista, cuando en verdad rendían homenaje en tiempo presente a la patria grande.

En una nota aparecida en El Diario, firmada por el periodista Jorge Riani, se puede leer: “Una de las principales salas del Museo Histórico Martiniano Leguizamón, de Paraná, exhibe en la actualidad los muebles que fueron confiscados a Francisco Solano López. Sobre una mesa de madera noble, un letrerito no deja lugar a equívocos”.

El detalle: “Juego de mesa y sillas. Estilo neogótico de fabricación alemana. Fue adquirido por el presidente del Paraguay, General Francisco Solano López, y confiscado por la Aduana de Buenos Aires con motivo de la Guerra de la Triple Alianza (1870). Posteriormente fue adquirido por don Anarcasis Lanús. Legado por D. Juana Dorila Irairoz de Lanús”.

Los integrantes de este centro de estudios, que se extiende por ciudades que pertenecen a la Liga de los Pueblos Libres, no olvidamos que el mismo poder oligarca pro imperialista con principal asiento en la metrópolis se encargó de hacerse de sus estancias a fuerza de atropellos contra pueblos originarios de la Patagonia y del Chaco, gauchos del noroeste, gauchos orientales y entrerrianos, y mestizos guaraníes, y que los privilegios que obtuvieron a fuerza de fusiles Remington y de intrigas se siguen expresando en pleno siglo XXI.

La Guerra al Paraguay, Gobernador, es otra mancha, es una herida abierta.

Sin más, agradecemos su atención y lo saludamos atentamente.

Junta Americana por los Pueblos Libres – JAPL.

Víctor Sartori                             Julio Majul                           Pedro Aguer

Secretario Ejec.                          Vicepresidente                      Presidente