CARTA Por el retiro de las tropas de Haití a la Sra. Jefa de las Minustah, Sandra Honoré

06-05-15 |

La permanencia de las tropas y la tutela de la MINUSTAH son una burla más de las esperanzas de “los pueblos”, traicionados por la sumisión de las Naciones Unidas a los intereses del poder.
Exigimos que escuche la voz del pueblo haitiano. Son las y los haitianos, quienes tienen el derecho, pueden y serán los artífices de su propio destino. Si existiera vuestro compromiso con la paz solo podría ejercerse con el retiro inmediato de todas las tropas, abandonando la imposición de una policía militar extranjera dispuesta a bañar en sangre la legítima rebelión del pueblo oprimido.

Montevideo, 6 de mayo de 2015

Sra. Jefa de las Minustah

Sandra Honoré

Queremos hacerle llegar,  nuestro firme rechazo a la situación de avasallamiento que vive el pueblo haitiano. Este pueblo, al que se pretende invisibilizar,  no ha cesado de expresar en manifestaciones multitudinarias su rechazo más absoluto al invasor, a las tropas de ocupación que representan  las Minustah, exigiendo su retiro inmediato, sobre lo que en dos oportunidades, el disuelto senado haitiano, también se ha expedido por unanimidad . ¡Hay que terminar con 100 años de ocupación y colonización de EEUU!  Exigimos que cese la intervención económica, política y militar de la llamada “comunidad internacional” en los asuntos internos de ese país.

Exigimos en especial, que se retiren de manera inmediata e incondicional, las tropas de la MINUSTAH que ocupan Haití, que se ponga fin a la tutela que ejerce sobre su presente y futuro y que se repare los daños y crímenes cometidos.

Desde hace 11 años las tropas de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití – la MINUSTAH -, ocupan Haití a pedido de las potencias como EE.UU., Francia y Canadá. El Consejo de Seguridad renovó su mandato, reafirmando su permanencia hasta por lo menos 2016, negando por completo, la incidencia de esa misma presencia en el desarrollo de los acontecimientos. Desde entonces, la crisis política provocada en ese país no deja de profundizarse,  las muestras de intromisión sobre todo del “Core Group” de la “comunidad internacional” se multiplican a diario y las fuerzas de la MINUSTAH han participado activamente en la represión de las manifestaciones multitudinarias que ha provocado  varias muertes.

La grave crisis que hoy enfrenta el pueblo haitiano, agravada con el golpe del actual gobierno con cuatro años sin realizar las elecciones a las que estaba comprometido constitucionalmente y la fragilidad del proceso electoral actual amenazado por las maniobras del gobierno y de los narcotraficantes, desmiente todos los argumentos esgrimidos para justificar la continuidad de la MINUSTAH. ¿Cómo pueden hablarle al pueblo haitiano de soberanía y democracia, de respeto por su Constitución, quienes ocupan su suelo con tropas extranjeras,  que desprecian a la población y la someten   desconociendo sus derechos más básicos, como el de autodeterminarse?  ¿como pueden hablar de reinstitucionalizar, si han manipulado las elecciones presidenciales  e impuesto al actual presidente, para luego seguir apoyando sus atropellos e incumplimientos constitucionales?  ¿Y han introducido la epidemia de cólera, que hasta ahora ha matado a 8.700 haitianas y haitianos e infectados a otras 730.000 personas, negándose a la vez a aceptar su responsabilidad, escondiéndose en la impunidad total?

La tercerización de la ocupación militar, a tropas latinoamericanas mayormente, además deja libres a los poderes de siempre para concentrarse en la ocupación política y económica de Haití, continuando las perversas prácticas colonialistas de siglos. Especializándose en la explotación petrolera y megaminera, la expansión del turismo de lujo, el agronegocio exportador y la maquila, y ayudado por el Banco Mundial y otras Instituciones Financieras Internacionales, desalojan a campesinos y pescadores de sus tierras, mantienen los salarios a nivel miseria y echan mano a la fuerza represiva entrenada por la MINUSTAH. Todo a costa de una deuda también creciente, tanto financiera como social, ecológica y de género.

La realización de esta Conferencia,  y los planes en proceso de los que trata, que ocurre justo cuando se acaban de conocer nuevos casos de pedofilia y abusos sexuales practicados por efectivos franceses de las “misiones” dela ONU en Rca. Centroafricana (que se suman a una larga serie de hechos similares incluyendo los de efectivos uruguayos en el Congo y Haití), una vez más ocultados deliberadamente por las autoridades de la ONU con la cínica excusa de “proteger a las víctimas”, demuestra que la intención es continuar sin revisión alguna esta política.
“Una especie de biombo usado por algunas potencias para para mantener su domino y abrir una fase de nueva colonización”, como denunció Patrice Lumumba días antes de ser asesinado. Millones de muertos acumulados en este medio siglo bajo presencia de la ONU, dicen lo mismo.

La permanencia de las tropas y la tutela de la MINUSTAH son una burla más de las esperanzas de “los pueblos”, traicionados por la sumisión de las Naciones Unidas a los intereses del poder.

Exigimos que escuche la voz del pueblo haitiano. Son las y los haitianos, quienes tienen el derecho, pueden y serán los artífices de su propio destino. Si existiera vuestro compromiso con la paz solo podría ejercerse con el retiro inmediato de todas las tropas, abandonando la imposición de una policía militar extranjera dispuesta a bañar en sangre la legítima rebelión del pueblo oprimido.

Exigimos que  reconozcan sus responsabilidades en el debilitamiento de las instituciones haitianas y el incumplimiento de los derechos humanos de su población, en la inseguridad acrecentada por las violaciones a mujeres, niños de parte de las fuerzas de la MINUSTAH, y en la introducción del cólera, la “ayuda” a los procesos de entrega y saqueo de las vidas y bienes naturales del pueblo de Haití. Exigimos  detener esas acciones,  restituir lo robado y  reparar las múltiples deudas y crímenes de esta ocupación y colonización de Haití. No nos cabe duda que políticas de solidaridad y cooperación genuinas son posibles; es hora que más países multipliquen los ejemplos justos y generosos que existen.

Coordinación por el retiro de las tropas de Haití

Siguen adhesiones de Serpaj AL, Jubileo Sur, Diálogo 2000, la Coord. brasilera por el retiro de las tropas de Haití, El  Comité Argentino de solidaridad por el retiro de las tropas de Haití, Adolfo Pérez Esquivel (premio Nobel de la Paz),  Mirta Baravalle (Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora) y Nora Cortiñas (Madre de plaza de Mayo Línea Fundadora), Junta Abya yala por los Pueblos Libres –JAPL-.