Ensayo 13: Agenda ambiental.Utopía posible para nuestro pueblo-Por Grupo de reflexión ambiental Mingaché *

10-05-15 |

A través de la educación podremos re-encausar las búsquedas para construir respuestas a esta crisis civilizatoria.

El presente trabajo es el fruto del debate extenso y apasionado de un grupo de personas preocupadas por la situación ambiental y social de su pueblo. Fue elaborado en marzo de 2008 pero guarda vigencia.

Tiene una primera parte que nos pondrá en situación tanto geográfica como histórica e ideológica para luego desarrollar propuestas de acciones concretas a la que se dio en denominar Agenda Ambiental aun cuando no establece plazos o fechas específicos.

Estas acciones están clasificadas para su mayor claridad pero que no pueden verse por separado sino en forma integral.

La enumeración de propuestas es amplia pero no está cerrada.

Abordaremos temas como: Diseño y estética urbana; espacios verdes, zonas de producción y comercialización; atención a la infancia y la diversidad; el monte nativo, la protección mediante cortinas forestales; el patrimonio cultural; la industria y los deshechos y tóxicos; los servicios públicos, el tránsito, la tecnología y los ruidos; la participación ciudadana, de la mujer, las sociedades intermedias, las asambleas, el defensor del pueblo; los medios de comunicación; el cuidado del agua, los arroyos, las napas y las cuencas; el sistema integral de tratamiento de residuos; la acción del Estado; y la educación ambiental.

Está pensado específicamente para la ciudad de Larroque, pero entendemos que su amplitud lo hacen fácilmente adaptable a las realidades de muchas otras ciudades entrerrianas.

ENCUADRE: LARROQUE SUSTENTABLE

Entendemos a Larroque como una pequeña ciudad de unos 6000 habitantes de origen rural agro-ganadero con algunas industrias locales y unas pocas de capitales foráneos; ubicada en las últimas estribaciones de la Lomada Grande entrerriana lo que le otorga unas características muy particulares como es el hecho de que en sus calles nacen cinco arroyos distintos que desaguan hacia tres vertientes hidrográficas diferentes del sur de la provincia. Enclavada en lo que antes fuera un monte bajo de espinillos del Espinal entrerriano, eliminado por la urbanización pero que intenta regenerarse en cada terreno o potrero que se deja abandonado y se salva del cultivo, el pastoreo o la construcción.  Tiene una población de diversos orígenes y realidades ancestrales pero que por la facilidad del conocimiento mutuo, se interrelaciona en actividades culturales, sociales, deportivas, educativas, religiosas que le aportan cierta homogeneidad, de modo que al plantear algún objetivo que aparezca como deseable o necesario, la ciudadanía se suma con gusto y conciencia, aunque en otras oportunidades se comporte de un modo más bien anárquico.

Parece que el paisaje que formó al Charrúa, influye de algún modo y se manifiesta también sobre los modos de ser del hombre de hoy, sobre esta vida cultural que “fuimos construyendo en diversas etapas históricas”, como dice Galano. En Larroque pudo estar pensando el autor de la obra citada cuando dice “La Pampa Gringa; El Granero del Mundo; La Argentina Moderna;  Tierra de las Mieses y el Trabajo.” Inevitablemente inmersa en la “Lógica Omnipotente del Mercado” y el “Mito del Progreso y la Lógica Productivista”, guarda sin embargo con particular encanto la potencialidad emergente de “recuperar el valor de lo sencillo, en la complejidad; de lo local ante lo global; de lo diverso ante lo único; de lo singular ante lo universal”.

Este es nuestro ámbito, nuestro lugar nuestro territorio nuestro espacio vital.  Aquí es donde se tejen nuestras relaciones, vínculos y posibilidades de intercambio; donde se forman nuestros valores, nuestra ética, nuestra cosmovisión, convirtiéndose en “una encrucijada donde dialogarán cooperativamente la naturaleza y la sociedad… el espacio donde vivimos (que) se asienta en la trama de relaciones entre lo físico, lo biológico y lo cultural simbólico.”; nuestro “oikos”, en crisis porque hemos olvidado que somos parte del ambiente, porque lo fuimos y nos fuimos transformando y poniendo en riesgo nuestra sobrevivencia, haciéndonos insustentables. Para este, nuestro ambiente, herencia que recibimos y legaremos, es que, en pro de aquella “solidaridad diacrónica” de la que nos habla Riechmann, intentamos bosquejar esta agenda ambiental.

SUSTENTABLE:

Leemos a Priotto: “El cambio hacia la sustentabilidad no se dará sin políticas apropiadas que promuevan una agricultura sustentable y el desarrollo de sistemas alimentarios y mercados locales… La sustentabilidad entonces es coherente con la lucha por la Soberanía Alimentaria a definirse en cuatro dimensiones: La dimensión ecológica… La dimensión social… La dimensión económica… La dimensión política… Será en la intersección e interdependencia de estas cuatro dimensiones en las que se basarán las propuestas, proyectos y políticas para la sustentabilidad. Ello implica un profundo compromiso ético al reconocer que todos los humanos, por el sólo hecho de serlo, tenemos los mismos derechos a acceder a los bienes de la cultura y la naturaleza…”

Encontramos que estas dimensiones se enmarcan en una ética que les da sentido, ya que el hombre, desde su ser natural, en un camino de búsqueda de lo estético y lo espiritual se eleva hacia lo trascendente.

LA AGENDA

Cuidando la vida y lo estético en nuestra casa grande de Larroque:

Censo o relevamiento que permita tomar conocimiento del total de las producciones locales, de los recursos existentes, las disposiciones y las necesidades de los habitantes con miras a un plan integral alimentario y de empleo, con objetivos a mediano y largo plazo.

Proyecto de diseño urbano que contemple:

El impacto ambiental de los nuevos asentamientos de población y el cuidado de los espacios en los nuevos barrios. (Evitar aglomeraciones, limitaciones a la altura de construcción, evitar calles y veredas angostas, estudio de la verdadera necesidad de pavimentados, etc)

La consulta a los vecinos previa al desarrollo de cualquier diseño que los involucre.

Cuidado y previsión de los espacios verdes, banquinas, plazas, paseos, arbolado público, etc. (impedir o limitar el cemento en las banquinas, negarse a la poda de árboles y menos por manos inexpertas, campañas por la protección y plantación de los mismos, estudios sobre variedad, cantidad, sanidad y distancias en el arbolado, inclinación hacia arbolado con especies nativas, reserva para plaza-parque de manzana completa, prohibición absoluta del uso de herbicidas en el casco urbano, y limitación de otros pesticidas en paseos, hospitales, escuelas etc.)

Demarcación de zonas de chacras y quintas, con legislaciones normativas de desarrollo y protección.

Las áreas de tránsito y actividades infantiles y personas con capacidades diferentes.

Diseño de lugares necesarios para circulación, bicisendas, ferias locales, centros comerciales, bicicleteros o zonas de estacionamiento de bicicletas y motos, etc.

Cuidado de las tierras de producción, con un esfuerzo por la recuperación de las antiguas zonas catastrales correspondientes a quintas y chacras para producción primaria para consumo local.

Cordones o cortinas forestales y setos verdes de protección y conservación del monte nativo y la biodiversidad (tendiendo a su continuidad, uniendo arroyos, etc)

Control de seguridad y estética en el cableado aéreo: luz, teléfono, cablevisión.

Conservación de lugares que tienen que ver con el patrimonio cultural histórico.

Erradicación progresiva y sostenida de industrias incompatibles con el ambiente urbano y/o radicación en áreas específicas.

Prohibición del usos de pesticidas en comercios de venta de comestibles.

Planificación de etapas a mediano y largo plazo para la ampliación de las redes de servicio público.

Control eficiente y efectivo del tránsito vehicular y de carga así como de las zonas de estacionamiento, reparación o lavado de camiones y máquinas con especial atención a aquellas que transporten productos tóxicos.

Control y cuidado de ruidos molestos y contaminación lumínica, antenas de emisión radioeléctrica, etc. (Necesitamos seguir viendo las estrellas en las noches)

Demarcación de límites de exclusión para las actividades agro-industriales. (prohibición de fumigaciones en un radio de 5 km del casco urbano, se necesita una ordenanza antes de la próxima campaña).

Compromiso personal porque somos ambiente:

Estimular la generación de grupos de reflexión y consulta, organizaciones barriales, comisiones vecinales que se conviertan en referentes ambientales en el pueblo.

Fomentar el debate público y los acuerdos comunitarios a través de foros o asambleas de discusión y participación social que instalen en la comunidad la necesidad de decidir qué Larroque queremos.

Promover la mayor participación de la mujer en el cuidado ambiental.

Incorporación de la figura de un defensor del pueblo o similar que surgiere de estas reuniones.

Comunicación: Acuerdos con los medios para sostener campañas de difusión y discusión de la problemática ambiental.

Lucha contra la pobreza: Que implique generar proyectos para que la gente aprenda y ame el trabajo, eliminar la discriminación, el hambre de los niños, el trabajo infantil…

Agua, fuente de vida que nos rodea, cuidado consciente del agua:

Reservorios naturales

Uso racional y diferenciado del agua potable.

Asegurar el control efectivo de la calidad del agua de consumo público por parte del municipio.

Fomentar la participación ciudadana en las asambleas de la cooperativa de agua potable.

Estudio y tratamiento de los cursos de escorrentía, desagües y pendientes.

Promover el aprovechamiento del agua de lluvia en labores de riego e higiene domiciliaria.

Protección  de arroyos, respeto por las laderas, no al entubamiento

Control de aguas servidas.

Cuidado de las napas subterráneas o acuíferos, mediante:

El control de efluentes industriales

Lagunas sanitarias en condiciones.

Depósito final de residuos controlado.

Estudios de las cuencas y respeto por las nacientes

Disposiciones claras sobre la red cloacal y su cumplimiento:

Red colectora controlada, con mantenimiento permanente y cobertura completa.

Eliminación de conexiones de desagües pluviales clandestinas.

Mejoramiento de las lagunas de tratamiento.

Control sanitario de los efluentes que egresan hacia el arroyo Las Flores. (buscando controles orgánicos naturales con preferencia sobre métodos artificiales)

También somos lo que desechamos…, debemos hacernos cargo. Sistema integral de tratamiento de residuos que contemple:

Residuos sólidos domiciliarios, recolección, tratamiento, clasificación y disposición final.

Mantenimiento de la Planta de Tratamiento.

Construcción de los depósitos finales controlados.

Tratamiento de residuos peligrosos.

Disposición de desechos industriales.

Disposición de residuos electrónicos.

Cestos callejeros adecuados y bien distribuidos.

Clausura total y definitiva del basural a cielo abierto.

Prohibición de la quema de hojas y residuos.

Regulación de actividades contaminantes con zonas determinadas para cada rubro. (Los venenos no se pueden depositar ni fraccionar en la ciudad.)

El cuidado ambiental no puede darse sin una decisión política que lo acompañe

Concejo deliberante: Debe generar nuevas normativas acordes a nuestra realidad ambiental, que, en base a los puntos anteriores, regulen y estimulen:

La protección de nuestros bienes naturales y culturales. (evitando daños irreversibles).

La previsión de zonas del dominio público para el futuro, como los espacios para cordones verdes, los arroyos, paseos, etc.)

El crecimiento armónico de la planta urbana respetando nuestra idiosincrasia.

El tratamiento integral de los residuos domiciliarios e industriales.

El funcionamiento de entes de control que cubran todos los aspectos ambientales incluyendo la figura de un defensor ambiental con poder de policía.

El desarrollo de mercados locales bajo control sanitario.

Información fehaciente y accesible de sus resoluciones (Boletín Oficial con acceso del pueblo)

Formación de equipos y capacitación de recursos humanos para el cuidado de los espacios y sistemas de saneamiento y paisaje urbano.

Empleo de maquinaria adecuada para el mantenimiento de los espacios públicos, calles etc.

Escuela de tránsito.

A través de la educación podremos reencauzar las búsquedas particulares y colectivas para construir respuestas a esta crisis civilizatoria

“La vinculación de la escuela a la comunidad es importante, porque desde esta relación se pueden generar procesos de transformación que incidan en el desarrollo individual y comunitario desde referentes contextuales particulares… Se requiere una escuela que permita la participación activa del niño, en primera instancia, y de toda la comunidad en la construcción del conocimiento para encontrar alternativas de solución acordes con la problemática ambiental particular… Esta concepción debe estar acorde con el desarrollo propio de la comunidad a la que pertenece y de la sociedad de la cual hace parte, y debe participar en la formación de promotores de cambios, multiplicadores conscientes de su papel transformador dentro de una comunidad.

“La sustentabilidad es una construcción colectiva convertida en derecho humano irrenunciable, para lo cual la formación en y para la participación es elemental y debe ser estimulada desde los distintos campos educativos…”

Deberemos lograr entonces una comunión de las escuelas y demás organizaciones o instituciones intermedias de Larroque  para programar actividades o campañas educativas permanentes y persistentes que promuevan:

La conciencia ambiental.

La investigación y difusión de los temas ambientales.

La participación social, integración de comisiones, el debate público.

La soberanía popular, el control ciudadano, la convivencia armónica.

Los valores, la solidaridad, la autoestima, la inclusión y el respeto por el otro

El criterio de precaución, el cuidado de la diversidad, la planificación a largo plazo.

El uso racional de la energía, del agua, del automóvil, de los plásticos, etc.

La vida al aire libre, la caminata, el uso de la bicicleta.

En fin…

Creemos que esta agenda es práctica y realista, pero tiene el sueño de los utópicos, de quienes buscan políticas que trasciendan los problemas coyunturales, y aborda también la problemática ambiental de una crisis que apenas vislumbramos, las soluciones posibles como inicio de las construcciones colectivas que recién iniciamos, tiene la urgencia de un pedido de auxilio y tiene la paciencia de entender que los tiempos nuestros no son los tiempos de la historia.

Esta agenda ambiental, desea que rompamos nosotros nuestras viejas estructuras para armar otros mundos donde vivan los hombres con otras visiones “haciendo ética a la ética, coherente a la coherencia, donde la espiritualidad sea eso mismo, donde lo que pensamos tenga relación con lo que decimos y lo que decimos tenga relación con lo que hacemos”.

*Aporte al llamado de la Junta Abya yala por los Pueblos Libres a la presentación de estudios sobre producción sustentable de alimentos, arraigo, biodiversidad, y uso y tenencia de la tierra.