Juanjo Rossi: un antídoto contra el desprecio racista

31-05-17 |

El relato del invasor europeo nos pinta inferiores, brutos, rencorosos, sanguinarios, diabólicos, haraganes y conjuga abominaciones en piel y estatura, para declararnos sin derechos, quedarse con las riquezas y esclavizarnos. Aquí una rebelión desde el Litoral.

Para algunos europeos y europeizados el indígena del Abya yala es holgazán porque se resiste a entrar en sus minas y no aprueba su visión de “progreso”. Otros europeos creen que el indígena del Abya yala (América) es resignado porque quizá no cargue el fusil para hacer su “revolución”.

Escuchar a estos pueblos milenarios, allanarse a sus modos, admitir que hay otras maneras de encarar la vida no entra en la actitud del que se cree en el centro y con razón y por eso baja línea y aplica recetas a troche y moche.

Para el que da cátedra y consejos desde el púlpito, lo distinto resulta peor. Desde esa ley de occidente, todo beberá ser transformado hasta parecerse lo más posible a lo sublime: occidente.

Sin embargo, los siglos de atropellos no lograron destruir por completo las culturas invadidas y cada tanto el Abya yala da una flor.

Desprecio racista

Vecinos llegados desde distintas historias confluyeron el miércoles 3 de mayo en Paraná para acompañar la presentación de un libro que cuestiona nuestra historia más difundida y nos interpela.

Había mujeres y hombres que muy probablemente presenten puntos de vista distintos en asuntos del día, y sin embargo, atraídos todos por la rebelión contra el desprecio de todo lo que no encaje en los paradigmas de una modernidad nacida a la sombra de la invasión, el saqueo y la esclavización de dos continentes. Rebelión contra la colonialidad, en suma.

Un libro estuvo en el centro. El periodista, ecologista e historiador Juan José Rossi presentó en Paraná “La historia saboteada de Abya yala”. Y fue una excusa también para el encuentro de diversas vertientes con vistas a una nueva conciencia, enraizada en antiguas culturas y tradiciones, en saberes que no dependen de la voluntad individual ni del nombre propio, y menos pueden ser patentados como ocurre con los bienes y hasta las semillas, en el sistema actual.

Rossi no habla de “indígenas” sino de comunidades humanas, sencillamente, para no caer en la diferenciación absurda que instaló occidente.

El acto mismo fue una respuesta al racismo. ¿Por qué racismo? Porque las mujeres y hombres del Abya yala y África han sufrido y sufren aún el desprecio de un puñado de humanos altaneros que le han marcado el paso de la humanidad durante 500 años para empujarnos hacia el abismo.

El racismo, por causas de religión o color de piel, casi una exclusividad europea, se manifiesta hoy también en el hacinamiento de millones por las mismas causas originadas hace 500 años: la propiedad privada, la concentración de las riquezas, la subordinación del otro, y la pretendida supremacía del humano europeo sobre las otras manifestaciones de la existencia, de lo cual deriva la manipulación de la vida con enorme irresponsabilidad.

Libertad de prensa 

El acto tuvo lugar en la sede de Agmer Paraná, repleta de docentes, estudiantes y otros vecinos interesados en la temática, y muchos de ellos conocedores de la trayectoria del estudioso oriundo de la provincia de Buenos Aires y radicado en un paraje rural de Chajarí, cerca del Mocoretá.

La obra de Rossi forma parte de la Colección Ñe’é nandí, “palabra libre”, una voz guaraní propuesta por el periodista Mario Alarcón Muñiz para una iniciativa del centro de estudios Junta Abya yala por los Pueblos Libres –JAPL-, que integran tanto Rossi como Alarcón Muñiz y preside el historiador Juan Antonio Vilar.

La misma serie integran las obras “Fibras del Abya yala” de Julio Majul y “A la luz de la tradición eterna” de Fortunato Calderón Correa.

Los organizadores del encuentro, Agmer Paraná, la propia JAPL, y el Sindicato Entrerriano de Trabajadores de Prensa y Comunicación –Setpyc-, eligieron el 3 de mayo, Día Internacional de la Libertad de Prensa.

Vale apuntar aquí que la fecha obedece al recuerdo de la declaración de Windhoek, Namibia, sostenida en principios de cooperación, libertad, independencia, pluralismo.

La fecha ayuda a comprender el sentido de la publicación bajo el sello del Colectivo Último Recurso, una entidad sin fines de lucro fundada por jóvenes de Rosario, que tiene como premisa el anti monopolio de la palabra a través de una licencia de uso libre de los textos.

Más aún, si estamos en fecha para conmemorar el martirio de los periodistas que dio origen al Día Internacional de los Trabajadores.

En la reunión recordamos los tres años de la fundación del Setpyc un 1ro. de mayo, y los diez años de la creación de la JAPL un 23 de mayo, día que conmemora al poeta, músico, trovador y también periodista Atahualpa Yupanqui.

El profesor César Pibernus participa del libro de Rossi con un capítulo sobre la territorialidad y la forma de encarar la unidad de nuestros pueblos del Abya yala, superando la división en estados pero sin tomar esas estructuras modernas con ligereza o candidez. Luego toma el caso de Entre Ríos. “La Liga de los Pueblos Libres proponía organizar un proyecto político partiendo desde los criterios generales de la territorialidad moderna pero considerando los ríos como ejes estructurantes de población y no como fríos límites”, dice, y abre un rico debate sobre el territorio.

Veinte libros

Juan José Rossi, nacido en la provincia de Buenos Aires en 1932, es egresado de Humanidades Clásicas, Filosofía y Teología de la Facultad Pontificia de Buenos Aires. Presbítero en el catolicismo durante 14 años. Superada esa etapa escribió la obra “Mito y religión: el fraude del catolicismo”, con otra veintena de libros sobre los pueblos de este continente.

Realizó estudios de Postgrados pastorales y filosófico-teológicos en el Instituto Superior Lumen vitae de Bruselas (1962-63) y en la Universidad Católica de París (1963-64).

Investigador y docente en diversos centros de estudios del país. Fue profesor de “Historia Americana 1” en la Universidad Autónoma de Entre Ríos, sede Concepción del Uruguay. Ha dictado cursos y talleres de capacitación docente en historia, filosofía y etnografía.
Cofundador y presidente de la Fundación Intercambio por las Poblaciones Nativas y la Cultura Nacional entre 1985 y 1992; Vicepresidente de la Asociación Germinal hasta 2011. Co fundador de la Junta Abya yala por los Pueblos Libres.
Participó como expositor en numerosos congresos, seminarios y jornadas nacionales e internacionales sobre pensamiento nativo de América, educación, historia y culturas nativas.
Creó el Museo Yuchán de las culturas aborígenes de la Argentina, en Concepcion del Uruguay, y el Museo Municipal Ivy marä ey en Chajarí, donde reside actualmente.
Investigó y publicó una serie de obras sobre Etnografía de la Argentina y América, Arte nativo, Filosofía de la Historia continental, y centenares de artículos. Autor de múltiples artículos en las revistas nacionales Primera Plana, Panorama, Nuestros hijos, Intercambio Cultural, etc.
Escribió “Amores que matan desde hace cinco siglos”, “Arte y artesanía indígena de la Argentina”, “Nombres nativos para nuestros hijos”,  “Permanencia de nuestra cultura prehispánica”, “La máscara de América: el eje curvo de nuestra historia”, “Los charrúas”, “Diseños nativos de la Argentina”, “Los wichí (matacos)”, “Los chané-chiriguano”, “Los guaraníes”, “América: el gran error de la historia oficial”, “Los yámana”, “Los alakaluf: pescadores australes”, entre otras obras, muchas de ellas escrits en Entre Ríos.

Esclarecer y reivindicar

Dice de la obra el periodista Fortunato Calderón Correa: “El profesor Juan José Rossi nos presenta ‘La historia saboteada de AbyaYala  (América)’,  una obra mayor, coronación de un vasto trabajo de esclarecimiento y reivindicación,  de concientización ante todo, dirigido a los americanos para que descubran y  asuman su ser propio, su auténtica naturaleza, negada, escamoteada y distorsionada interesadamente  durante más de cinco siglos, pero viva no obstante y dispuesta a resurgir”.

“Denuncia estrategias del poder para dominar y sojuzgar y busca poner al derecho la verdadera historia, que está torcida, para que a todos nos enderece la libertad que surge del conocimiento”.

“Nada menos que conocer quiénes somos para decidir sobre nosotros mismos es lo que pone en juego ‘La historia saboteada’.  Es una voz que habla directo a la conciencia y no puede ser desoída”.

“La negación de sentido es un paso decisivo hacia la negación del ser. El ingente trabajo de Rossi tiende a reponer el sentido a lo americano auténtico en auténtica hermandad con todos, con el fin de retomar una historia dolorosamente torcida pero no rota, distorsionada y ninguneada’ pero no eliminada”.

“El libro del profesor Rossi demuele una a una las patrañas que nos contaron los cronistas primero, después los ‘historiadores’ y demás intelectuales ‘latinoamericanos’ con la cabeza extraviada en Europa, de donde tomaban sus ideas, sus ropas, su lenguaje, sus recetas de cocina, sus aprecios y sus desprecios”.

El profesor César Baudino tuvo a su cargo la presentación de la obra en Agmer: “Directa o indirectamente, el sistema educativo sabotea nuestra historia milenaria como si esta no existiera o fuera inferior y prescindible con relación a la del mal llamado ‘viejo’ mundo invasor”.

“Generalmente se analiza e interpreta nuestra historia continental a partir de paradigmas, relatos y objetivos que niegan su propio milenario y genuino devenir. Lo hacemos desde presupuestos epistemológicos y parámetros culturales arbitrarios, abiertamente eurocéntricos e irrespetuosos que naturalizan, como si fueran lógicas, vías compulsivas y básicamente erróneas de investigación del devenir propio de la humanidad continental”.

“Según el autor de esta voluminosa obra de Filosofía de la Historia continental, ‘es hora de pensar que la humanidad de Abya yala, es hora de enfrentar la realidad de que todos pertenecemos al mismo Género Homo y a la misma especie sapiens”.

Desafíos a los educadores

“Como educadores –sigue Baudino- nos proponemos debatir y eventualmente arrancar los velos originados y recreados en las rutinas y costumbres escolares que han fosilizado los procesos socio-históricos haciéndonos ver las formas más que los contenidos de dichos procesos. En el intento de ver, y luego ver una vez más, nos proponemos develar los significados explícitos e implícitos de nuestra tarea docente en el tratamiento de estos temas, para dotar de nuevos contenidos, valores y significados a la cultura escolar”.

“Cabe preguntarse, entonces, si dichas categorías de pensamiento se corresponden o no con lo acontecido históricamente”.

“Si nos permitimos esta duda el trabajo será correr el velo, desocultar lo que las rutinas escolares nos imponen casi ‘naturalmente’ en nuestra tarea cotidiana, ir más allá de lo establecido, de lo que las inercias escolares prescriben, de lo que muchos libros de texto dicen, tomarnos el trabajo de preguntar una y otra vez por qué;des-fosilizar los conocimientos y verdades admitidas hasta el presente para dar paso a otras miradas e interrogantes en donde nuestra tarea pedagógica reconozca que los saberes y verdades no son ‘naturales’ sino construcciones sociohistóricas y, por ende, ideológicas”.

“Con esto queremos señalar -y es una cuestión de honestidad intelectual aclararlo- que los procesos de enseñanza-aprendizaje están atravesados por un conjunto de ideas, valores, normas y significaciones que conforman toda una visión del mundo y la sociedad; y esa visión es una conformación ideológica que establece saberes y verdades de acuerdo a determinados parámetros político-filosóficos”.

“Queda por ver si hay correspondencia entre la ideología oficial que acompaña a esa tarea encomendada a la escuela y nuestras prácticas áulicas; y si dicha/s ideología/s tienden a acercar al alumno a las verdades históricas, o por el contrario, sirven para falsificar y mistificar el devenir humano”.

La resistencia

“La ideología que impuso Europa con la invasión y el sometimiento hace al hombre actuar en función de intereses egoístas e individualistas, ir a la búsqueda de ser más y ‘vivir mejor’, y lleva en sí el germen de la ambición, la lucha y el desequilibrio, en claro contraste con el ‘vivir bien’ de Abya yala, comunitario y sereno, estable y armónico”, afirma Baudino.

Juan José Rossi sabe que ha vivido buena parte de esta historia de la invasión, aunque muy poco del pasado milenario del continente, y observa que el programa de sumisión de todo un pueblo continúa por distintas vías.

Como continúa la resistencia iniciada aquí desde el día que Colón puso un pie en tierra. De ahí las rebeliones de Caonabo, Mayobanex, Anacaona, Guarionex, Hathuey, Cémaco, Tecum Umán, Cuauthemoc, los pueblos charrúas y querandíes, Manco Inca, Caupolicán y Lautaro, los Tupac Amaru, por mencionar algunos que figuran en La historia saboteada de Abya yala, en una cadena de aguante que Rossi apoya y difunde con la juventud de sus 84 años.

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